La casamentera
Las cinco preguntas, tus no negociables y cómo elige.
Inicio ChatGPT
Copia este mensaje, pégalo en tu ChatGPT y guárdate la respuesta. Cuando abramos en tu ciudad, la pegas en la app y la casamentera arranca con eso en vez de empezar de cero. La respuesta es tuya: no se envía a ningún sitio hasta que tú la pegues.

Quiero que me ayudes a presentarme a alguien para una primera cita, con lo que sabes de mí por nuestras conversaciones. Escribe en castellano, en primera persona, sin halagos y sin inventar nada: si algo no lo sabes, pon «no lo sé». Responde en seis bloques cortos, con estos títulos exactos:
1. Cómo vivo (trabajo, ritmo de semana, barrio o zona, si vives con más gente).
2. Qué me importa (tres o cuatro cosas, de verdad).
3. Qué busco en una pareja y qué no negocio.
4. Cómo soy en una primera cita (qué se me da bien, qué me cuesta).
5. Una buena primera cita para mí (plan, sitio, hora).
6. Lo que casi nadie sabe de mí y me gustaría que supiera la persona adecuada.
No incluyas datos de contacto, apellidos, nombres de otras personas, empresa ni dirección. Máximo 350 palabras.
Si la respuesta pasa de 4000 caracteres, la app te pedirá que le pidas a ChatGPT una versión más corta.

Son los mismos temas de la entrevista con la casamentera, en el mismo orden.
El mensaje le pide a ChatGPT que no te adorne y que, si no sabe algo, escriba «no lo sé». Lo que falte te lo preguntará la casamentera después, y solo eso.
Presentados no entra en tu cuenta de ChatGPT ni lee su memoria ni tus conversaciones. Lo único que nos llega es el texto que tú pegas, cuando lo pegas. Hasta entonces, la respuesta se queda en tu ChatGPT.
El propio mensaje le pide a ChatGPT que no ponga datos de contacto, apellidos, nombres de otras personas, empresa ni dirección. Y si se le escapa algo, tu perfil lo quita sin preguntar:

Aunque la respuesta de ChatGPT hable de tu orientación, tus creencias, tu salud o tu política, la app no los saca del texto: se descartan antes de guardar. Si quieres que la casamentera use alguno, lo enciendes tú en tu perfil y te pedimos permiso para ese dato. El RGPD los trata como datos especialmente protegidos. Lo que te importan las creencias de la otra persona, de momento, solo se guarda: si no quieres que te presentemos a alguien por sus creencias o por sus ideas políticas, lo dices en «A quién no te presentaremos nunca».

Con lo que pegas, la casamentera escribe tu perfil y te pregunta solo lo que falta. Luego vienen las 8 pantallas de botones (intención, hijos, tabaco y lo demás) que puedes saltar. Es la misma app de siempre: una presentación a la semana con su informe y la cita del jueves.

No pasa nada. La casamentera te hace cinco preguntas, una por paso, en unos cinco minutos. En la app siempre está el botón «Prefiero hacer la entrevista».

Cuando la casamentera te presente a alguien, el informe dirá por qué encajáis, en qué podríais chocar y tres temas para empezar.

No. No nos conectamos a tu cuenta ni leemos su memoria: solo nos llega lo que tú pegas.
Para que la casamentera tenga lo justo para empezar y tú puedas leerlo entero antes de pegarlo.
Tu perfil no guarda empresas, direcciones, apellidos, teléfonos, correos, redes ni webs.
No se usa salvo que lo enciendas tú y des permiso para ese dato.
Sí: la entrevista con la casamentera dura unos cinco minutos.
Sí. Si borras tu cuenta, tienes 30 días para arrepentirte y después se borra todo.
Las cinco preguntas, tus no negociables y cómo elige.
De la entrevista a la mesa del jueves.
Qué datos guardamos y qué no.
Guárdate la respuesta de ChatGPT y apúntate: te escribimos cuando abramos en tu ciudad.
Apuntarme a la lista de espera
Se abre la lista de espera en la app de Presentados. Allí dejas tu correo y tu ciudad, y te mandamos un enlace para confirmarlo.
Copia el mensaje, guárdate la respuesta y espera a que abramos. La casamentera, que es una IA, hace el resto. 15 € por persona y cita, sin suscripción.